Paz y tranquilidad para equilibrar tu vida

Charlotte lulsens

Empecé a practicar yoga en 2013, cuando una amiga me recomendó ir a clases de Iyengar o Kundalini con una tal “Soumyia”, quien se convirtió en mi primera profesora de yoga, y por quien expreso mi más profunda gratitud y recuerdos. Poco a poco, mis clases de yoga se volvieron un espacio imprescindible en mi rutina, ya que trabajaba muchas horas, con desplazamientos semanales y niveles de estrés altos. En aquel tiempo, gestionaba proyectos de educación e inserción laboral con una ONG en varias zonas de Marruecos. 

El momento en que experimenté de forma más consciente, lo bien que me hacía sentir la práctica diaria del yoga, fue en 2016 cuando visité el Ashram Sivandanda Yoga Vedanta Dhanwantari en la India. Sentía un estado de profunda quietud y abundancia sin ninguna “razón” o “causa” especifica, lo que llamamos conectar con la “paz interior”. Fue el elemento detonador de profundizar en el estudio de esa práctica ancestral. A final del año, empecé mi primera formación de profesores de Yoga.

El segundo giro importante fue un año después, durante la formación avanzada de profesores de yoga: crecimiento personal y Kundalini Yoga cuando realmente decidí lanzarme a impartir clases de yoga, con el fin de transmitir lo que iba aprendiendo, y sobretodo sintiendo y experimentando a lo largo de las practicas.

Estoy formada como , Profesora de Hatha Yoga y Meditación, Profesora de Kundalini Yoga, Profesora de Yoga para Niños, y Profesora de Yoga con enfoque Vinyasa Flow.

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